SOCIALIZACIÓN DE PERROS ADULTOS

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Un perro, ya adulto, que resulta agresivo o muestra miedo con otros perros debido a falta de socialización cuando fue un cachorro, puede aprender a convivir con ellos, a través de unos ejercicios especificos para ello.

Este ejercicio pretende que el perro conozca una gran cantidad de perros distintos, pero de manera totalmente CONTROLADA.

Siempre debe tener una correa puesta, con un collar resistente, y si se considera necesario puede utilizarse un bozal, (previamente trabajaremos con el) aunque los ejercicios deben comenzar a DISTANCIA, y siempre con mucha precaución.

 

El perro debe colocarse a una distancia con respecto al otro perro comoda para el perro a socializar. Ambos perros con correa.

La distancia es MUY importante. No deben quedar tan cerca que el perro que necesite socializar se ponga nervioso, al contrario, debe seleccionarse una distancia a la que aún pueda mantenerse relajado o por lo menos, que pueda ponerle suficiente atención a su manejador y tomar premios de él. Si el perro está inquieto, tenso o no acepta los premios, significa que esta distancia debe aumentarse.

Lo ideal es que el otro perro sea sociable, tranquilo y más bien sumiso, de preferencia de sexo opuesto al perro a socializar.

No es conveniente socializar remedialmente a un perro con otros ejemplares miedosos, agresivos o que tampoco estén bien socializados, ya que esto aumenta mucho la tensión entre ambos perros. Si el ejercicio está ‘planeado’ y el otro perro es conocido, mucho mejor. Si se trata de realizar los ejercicios en un sitio de ‘la vida real’ como un parque, un estacionamiento, etc, no siempre se conocerá a los demás perros, pero manteniendo la distancia prudente EN TODO MOMENTO, no deberá haber mayor problema.

Cuando el perro a socializar vea, a distancia, al otro perro, se le deben de dar premios, muchos, muchos premios, hasta que el otro perro se vaya. Los premios deben de fluir constantemente y muy generosamente entre el dueño y su perro durante todo el tiempo que este vea al otro perro a distancia. Cuando el otro perro se vaya, inmediatamente deben dejar de darse premios.

Esta técnica, llamada desensibilización, tiene como fin que el perro relacione a los otros animales con los premios que recibe, lo que hará que gradualmente los sentimientos iniciales de inseguridad, miedo, defensa o agresión, se conviertan en otros mucho más agradables, con relación a los otros perros. Después de varias sesiones, se nota que el perro que antes ladraba, gruñía, o se portaba tenso e inquieto ante los otros perros, ahora empieza a buscar a su dueño y a mover la cola alegremente al ver pasar a otro perro frente a él.

En este momento puede disminuirse UN POCO la distancia entre el perro a socializar y los otros ejemplares que pasen frente a él. Y entonces es necesario observar nuevamente la reacción del perro: si se mantiene tranquilo y atento a su manejador, la distancia es conveniente. Si el perro se descontrola y se muestra tenso, significa que la distancia se acortó demasiado pronto, lo que implica que hay que alejarse un poquito más de los otros animales.

Encontrando la nueva distancia a la que se puede realizar el ejercicio, sin que el perro se muestre tenso, se repite nuevamente la operación: Dar muchos premios cada vez que otro perro pase frente al que estamos sociabilizando. Dejar de dar premios cuando se vaya….

Y así sucesivamente. Gradualmente se puede seguir disminuyendo la distancia, hasta que, eventualmente, el perro pueda estar perfectamente junto a otros perros, sin mostrarse tenso, inquieto, agresivo o miedoso.

Estos ejercicios deben realizarse siempre con mucha paciencia y muy gradualmente, ya que acelerar los pasos puede ocasionar que se pierda el trabajo anterior, si el perro se siente tenso o agredido.

 

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